Podología pediátrica

Para cuidar los pies de tu hijo el primer paso debes darlo tú

Desde que el niño comienza a dar sus primeros pasos hasta los 13 años en las niñas y 15 en los niños, el pie experimenta toda una serie de cambios morfológicos y biomecánicos que acaban definiendo su estructura tridimensional y su desarrollo normal durante la posición bípeda y la marcha.

Todos los cambios anatómicos, posturales y funcionales del pie del niño están influenciados por las solicitaciones mecánicas que afectan a los cartílagos de crecimiento de los huesos, de forma que durante todo el proceso de crecimiento observamos una modificación anatómica de las extremidades inferiores, desde las caderas, pasando por las rodillas hasta llegar a los tobillos y los pies.

Es importante saber que este moldeado anatómico natural de las extremidades inferiores puede alterarse si existe cualquier problema en el apoyo podal que implique un desequilibrio en las presiones que tienen que soportar los cartílagos de crecimiento.

Es por esta razón, sobradamente contrastada, que es importante realizar un control podológico periódico desde los 2-3 años hasta la edad adulta para detectar cualquier alteración y tomar las medidas terapéuticas adecuadas para abordar con éxito las posibles consecuencias de un inadecuado apoyo podal.


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